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Plásticos: Descripción

plastics Mirando a nuestro alrededor, nos vemos prácticamente rodeados de objetos de plástico, los cuales usamos de manera extremadamente frecuente. Por lo cual es importante estar conscientes que algunos de estos plásticos contienen substancias que, al ser absorbidas de alguna manera en nuestros organismos, pueden actuar de manera estrogénica, elevando nuestro riesgo de cáncer de mama.

¿Cuáles son las sustancias químicas que están causando preocupación y dónde se les puede encontrar?

En un clásico reporte publicado en 1991, Soto y sus colegas divulgaron que una sustancia que había sido agregada a tubos de ensayo plásticos del laboratorio (poliestireno) había motivado el crecimiento y la proliferación de cultivos de células humanas mamarias tumorales (células MCF-7) en un patrón similar al que ocurre cuando estrógeno se agrega a los cultivos [Soto et al., 1991].  Esta sustancia fue identificada como nonlifenol, miembro de la clase química de los compuestos llamados los alkilfenoles.  Estos alkilfenoles se agregan comúnmente a los plásticos para uso como antioxidantes. Junto con otros aditivos plásticos, se ha demostrado que los alkilfenoles se filtran desde los envoltorios y envases plásticos usados en productos alimenticios [Junk et al., 1975].

Quince años después del estudio de Soto y colegas, se ha demostrado que varios otros aditivos plásticos pueden liberarse de la estructura plástica que los contiene bajo situaciones en las cuales se utilizan comúnmente, y varias de estas sustancias han estado implicadas en riesgo creciente de cáncer cuando la gente o los animales se exponen a ellos en altas dosis por largos períodos de tiempo. Los aditivos plásticos que han sido relacionados a un aumento de riesgo de cáncer de mama incluyen los siguientes:

  • El Bisfenol-A es un producto químico que se utiliza para hacer el plástico de policarbonatos y las resinas de epoxi. Se encuentra en lentes, equipos médicos, botellas de agua, biberones, discos digitales (CDs y DVDs), teléfonos celulares, productos electrónicos comerciales, computadoras, contenedores plásticos de alimento, latas de alimento forradas en metal, y los selladores dentales. Además de la descomposición de los plásticos durante su uso, una cantidad substancial de bisfenol-A se lanza en el ambiente durante procesos de fabricación. 
  • los Alquilfenoles (incluyendo el nonilfenol) y los epoxilatos de los cual provienen son sustancias que se agregan a diversas clases de plásticos para hacerlos más estables y usables. Además de ser liberado por los productos plásticos que los contienen, los alquilfenoles a menudo se filtran en el ambiente en procesos de biodegradación comunes en muchas plantas de tratamiento de aguas residuales durante décadas pasadas [Giger et al., 1984].
  • los ftalatos son productos químicos que se encuentran en envoltorios, juguetes, mordedores para bebé, equipos médicos y muchos productos de aseo y cuidado personal. Los ftalatos se agregan principalmente para ablandar los polímeros plásticos originalmente frágiles o quebradizos, y también se encuentran en perfumes, cosméticos y lociones. 
  • los PVCs (polivinilocloridos) se encuentran en envases de alimentos, productos médicos, artículos de cocina, automóviles, juguetes, tarjetas de crédito, y ropa impermeable. Además de contener ftalatos y otros aditivos plásticos comunes, la fabricación y la disposición de PVCs dan lugar a la creación y liberación en el ambiente de otras sustancias que se han ligado al cáncer de mama. En particular, la dioxina es un subproducto de procesos industriales y de la incineración de PVCs. Se libera al ambiente y se encuentra en el alimento, especialmente carne, aves de corral, y lechería.  Además, el cloruro de vinilo se lanza durante en la fabricación de PVCs y se encuentra en el aire y el agua.
  • residuos metálicos, tales como el cadmio, se han encontrado en materiales plásticos, incluyendo los envases de alimentos [Nomura et al., 2000]. Estas trazas metálicas se lanzan al ambiente durante la incineración de plásticos y se pueden encontrar en aire, alimentos y agua. Se ha demostrado que la exposición del cadmio está asociada a un aumento en el número de diagnósticos de diversos tipos de cáncer, incluyendo el cáncer de mama [García-Morales et al., 1994].

  ¿Cómo pueden estas sustancias químicas entrar al cuerpo?

Los aditivos plásticos como el bisfenol-A y los ftalatos no forman parte integral de la matriz plástica de los objetos que los contienen. Esto permite que estas sustancias químicas en envases y productos plásticos puedan diseminarse hacia sus alrededores. Por ejemplo, en el caso de los biberones hechos de policarbonato, el bisfenol-1 puede desintegrarse del plástico cuando la botella se calienta en un horno microondas, resultando en la contaminación en la formula de bebé con estas sustancias químicas.  En el caso de envoltorios plásticos hechos de PVC y aditivos como los ftalatos, las sustancias químicas pueden migrar del plástico al alimento, especialmente a alimentos con una alta cantidad de grasas, tales como la carne y el queso. Los niños pueden ser expuestos oralmente a plastificantes cuando se llevan los juguetes hechos de PVC en la boca.

 Muchas veces las sustancias químicas se liberan también durante el proceso de producción y degradación de plásticos. Residuos de estas sustancias químicas pueden encontrarse en el aire de interiores, en los productos alimenticios, en el agua y en la tierra. Como resultado, muchas de estas sustancias químicas se absorben en el cuerpo por la ingestión de alimento y agua contaminada y por la aspiración del aire que contiene estas sustancias químicas. Una vez que estas sustancias químicas entran al cuerpo, son almacenadas en los tejidos grasos pudiendo persistir durante muchos años.

  ¿Cuáles son los mecanismos mediante los cuales estas sustancias químicas pueden aumentar el riesgo de cáncer de mama? 

Los aditivos plásticos alteran la actividad celular de muchas maneras. Una forma en la cual estos productos químicos pueden afectar el riesgo del cáncer de mama es mediante la imitación o disrupción de las funciones endocrinas normales de las células mamarias.  Estos productos químicos por lo tanto pueden tener efectos que interrumpen procesos celulares importantes, alterando directamente el ciclo del estrógeno o a través de otros procesos hormonales. Algunos de estos incluyen el crecimiento y la proliferación de la célula que promueven o que inhiben, alterando metabolismo de la célula y actividad enzimática, y estimulando u obstaculizando la replicación de ADN durante la formación de nuevas células. La interrupción de los procesos normales de la actividad celular en el tejido mamario está asociada a un aumento en los índices de mutaciones, y por lo tanto de una aumento en el riesgo de cáncer de mama [Markey et al., 2001].